"Den al Cesar lo que es del Cesar, y a Dios lo que es de Dios".  
ANTÍFONA DE ENTRADA
Este hombre es un verdadero mártir, ya que derramó su sangre por Cristo; no temió las amenazas de quienes lo juzgaron y mereció así el Reino de los cielos.
ORACIÓN COLECTA
Señor, que la intercesión de tu mártir san Bonifacio, nos ayude a mantener con firmeza y a proclamar con nuestras obras, aquella misma fe que el predicó con su palabra y atestiguo con su sangre. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva.
De la segunda carta del apóstol san Pedro: 3,12-15.17-18
Hermanos: Piensen con cuanta santidad y entrega deben ustedes vivir esperando y apresurando el advenimiento del día del Señor, cuando desaparecerán los cielos, consumidos por el fuego, y se derretirán los elementos.

Pero nosotros confiamos en la promesa del Señor y esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva, en que habite la justicia. Por tanto, queridos hermanos, apoyados en esta esperanza, pongan todo su empeño en que el Señor los halle en paz con Él, sin mancha ni reproche, y consideren que la magnanimidad de Dios es nuestra salvación.
Así pues, queridos hermanos, ya están ustedes avisados; vivan en guardia para que no los arrastre el error de los malvados y pierdan su seguridad. Crezcan en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador, Jesucristo. A Él la gloria, ahora y hasta el día de la eternidad. Amen.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.
Del salmo 89
R/. Tú eres, Señor, nuestro refugio.

Desde antes que surgieran las montañas, y la tierra y el mundo apareciesen, existes ni, Dios mío, desde siempre y por siempre. R/.
Tú haces volver al polvo a los humanos, diciendo a los mortales que retornen. Mil años son para ti como un día, que ya paso; como una breve noche. R/.
Setenta son los años que vivimos; llegar a los ochenta es más bien raro; pena y trabajo son los más de ellos, como suspiro pasan y pasamos. R/.
Llénanos de tu amor por la mañana y jubilo será la vida toda. Haz, Señor, que tus siervos y sus hijos puedan mirar tus obras y tu gloria. R/.
ACLAMACIÓN (cfr. Ef 1, 17-18 )
 R/. Aleluya, aleluya.

Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestras mentes para que podamos comprender cuál es la esperanza que nos da su llamamiento. R/.
Den al Cesar lo que es del Cesar, y a Dios lo que es de Dios.
Del santo Evangelio según san Marcos: 12,13-17
En aquel tiempo, los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos le enviaron a Jesús unos fariseos y unos partidarios de Herodes, para hacerle una pregunta capciosa. Se acercaron, pues, a Él y le dijeron: "Maestro, sabemos que eres sincero y que no te importa lo que diga la gente, porque no tratas de adular a los hombres, sino que enseñas con toda verdad el camino de Dios. ¿Está permitido o no, pagarle el tributo al Cesar? ¿Se lo damos o no se lo damos?". Jesús, notando su hipocresía, les dijo: "¿Por qué me ponen una trampa? Tráiganme una moneda para que yo la vea". Se la trajeron y Él les pregunto: "¿De quién es la imagen y el nombre que lleva escrito?". Le contestaron: "Del Cesar".

Entonces les respondió Jesús: "Den al Cesar lo que es del Cesar, y a Dios lo que es de Dios". Y los dejo admirados. 

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Te presentamos, Señor, estas ofrendas en honor de tu santo mártir Bonifacio, a quien ninguna tentación pudo separar de la unión con tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 5)
Yo soy la vid y ustedes los sarmientos, dice el Señor; el que permanece en mí y en el cual yo permanezco, ese dará fruto abundante.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Concédenos, Señor, imitar, confortados con este sacramento, la admirable entereza de san Bonifacio, a fin de obtener así el premio eterno, prometido a los que sufren por causa de tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.