sábado, 15 de septiembre de 2012

LECTURAS DEL DOMINGO XXIV DEL T. ORDINARIO 16 DE SEPTIEMBRE

javreb posted: " "Y ustedes ¿quién dicen que soy yo?". RESPUESTAS DE FE S.D.A. SAN CORNELIO PAPA SAN CIPRIANO OBISPO ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Si 3"
Del salmo 114 
R/. Caminaré en la presencia del Señor.

 
Amo al Señor porque escucha el clamor de mi plegaria, porque me prestó atención cuando mi voz lo llamaba. R/.



Redes de angustia y de muerte me alcanzaron y me ahogaban. Entonces rogué al Señor que la vida me salvara. R/.

 
El Señor es bueno y justo, nuestro Dios es compasivo. A mí, débil, me salvó y protege a los sencillos. R/.
 
Mi alma libró de la muerte; del llanto los ojos míos, y ha evitado que mis pies tropiecen por el camino. Caminaré ante el Señor por la tierra de los vivos. R/.



La fe, si no se traduce en obras, está completamente muerta.
De la carta del apóstol Santiago: 2, 14-18
Hermanos míos: ¿De qué le sirve a uno decir que tiene fe, si no lo demuestra con obras? ¿Acaso podrá salvarlo esa fe?

 
Supongamos que algún hermano o hermana carece de ropa y del alimento necesario para el día, y que uno de ustedes le dice: "Que te vaya bien; abrígate y come", pero no le da lo necesario para el cuerpo, ¿de qué le sirve que le digan eso? Así pasa con la fe; si no se traduce en obras, está completamente muerta.
 
Quizá alguien podría decir: "Tú tienes fe y yo tengo obras. A ver cómo, sin obras, me demuestras tu fe; yo, en cambio, con mis obras te demostraré mi fe".

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.



ACLAMACIÓN (Ga 6, 14) 

R/. Aleluya, aleluya.


 
No permita Dios que yo me gloríe en algo que no sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por el cual el mundo está crucificado para mí y yo para el mundo. R/.

Dijo Pedro: "Tú eres el Mesías". - Es necesario que el Hijo del hombre padezca mucho.
Del santo Evangelio según san Marcos: 8, 27-35
En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se dirigieron a los poblados de Cesarea de Filipo. Por el camino les hizo esta pregunta: "¿Quién dice la gente que soy yo?". Ellos le contestaron: "Algunos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; y otros, que alguno de los profetas".

 
Entonces Él les preguntó: "Y ustedes ¿quién dicen que soy yo?". Pedro le respondió: "Tú eres el Mesías". Y Él les ordenó que no se lo dijeran a nadie.
 
Luego se puso a explicarles que era necesario que el Hijo del hombre padeciera mucho, que fuera rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que fuera entregado a la muerte y resucitara al tercer día.
 
Todo esto lo dijo con entera claridad. Entonces Pedro se lo llevó aparte y trataba de disuadirlo. Jesús se volvió, y mirando a sus discípulos, reprendió a Pedro con estas palabras: "¡Apártate de mí, Satanás! Porque tú no juzgas según Dios, sino según los hombres".
 
Después llamó a la multitud y a sus discípulos, y les dijo: "El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y que me siga. Pues el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará".

Palabra del Señor. 
Gloria a ti, Señor Jesús.



Credo
PLEGARIA UNIVERSAL
Cuando nos reunimos cada domingo para celebrar la Eucaristía traemos con nosotros las esperanzas y las angustias de todos nuestros hermanos, los hombres y mujeres del mundo entero. Por eso, ahora, presentemos nuestras plegarias con el espíritu abierto a toda la humanidad.
Después de cada petición diremos:

Escúchanos, Padre.
 
Por la Iglesia. Para que dé un buen testimonio de desprendimiento de todo poder, como Jesús. Oremos.
Por los pastores de la Iglesia. Para que lleven el gozo y la esperanza a todo el pueblo cristiano. Oremos.
 
Por los que se preparan para el sacerdocio o para la vida religiosa. Para que vivan muy profundamente su unión con Jesús. Oremos.
 
Por los gobernantes de nuestra patria. Para que busquen siempre el bien y la seguridad de todos los mexicanos, y se esfuercen para que nadie quede excluido del bienestar que toda persona necesita y merece. Oremos.
 
Por nuestra patria. Para que pueda caminar siempre por caminos de paz de legalidad y de justicia Oremos.
Por los que estamos aquí reunidos celebrando la Eucaristía. Para que nuestra fe se manifieste siempre en nuestra manera de actuar. Oremos.

Escucha, Padre la oración de tu pueblo, y condúcenos por el camino de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.



ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, con bondad los dones y plegarias de tu pueblo y haz que lo que cada uno ofrece en tu honor, ayude a la salvación de todos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr 1 Co 10, 16)
El cáliz de bendición por el que damos gracias, es la unión de todos en la Sangre de Cristo; y el pan que partimos es la unión de todos en el Cuerpo de Cristo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que la gracia de esta comunión nos transforme, Señor, tan plenamente, que no sea ya nuestro egoísmo, sino tu amor, el que impulse, de ahora en adelante, nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.

javreb | 15 septiembre, 2012 at 3:18 | Categorías: Sin categoría | URL: http://wp.me/p1yNak-PI

viernes, 14 de septiembre de 2012

LECTURAS DEL SÁBADO XXIII DEL T. ORDINARIO 15 DE SEPTIEMBRE NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES.

javreb posted: " Este niño ha sido puesto como signo que provocará contradicción. RESPUESTAS DE FE S.D.A. NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 2, 34-35)"
Del salmo 115 
R/. Señor, te ofreceré con gratitud un sacrificio.


¿Cómo le pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho? Levantaré el cáliz de salvación e invocaré el nombre del Señor. R/.

Te ofreceré con gratitud un sacrificio e invocaré tu nombre. Cumpliré mis promesas al Señor ante todo su pueblo. R/.



SECUENCIA

 
Esta secuencia es opcional tanto en su forma larga como en su forma breve, desde * ¡Oh dulce fuente de amor!
 



La Madre piadosa estaba   ¡Oh cuán triste y afligida
junto a la cruz, y lloraba estaba la Madre herida,
mientras el Hijo pendía; de tantos tormentos llena,
cuya alma triste y llorosa, cuando triste contemplaba
traspasada y dolorosa, y dolorosa miraba
fiero cuchillo tenía. del Hijo amado la pena! 
   
¿Y cuál hombre no llorara Hazme contigo llorar
si a la Madre contemplara y de veras lastimar
de Cristo en tanto dolor? de sus penas mientras vivo;
¿Y quién no se entristeciera, porque   acompañar deseo
Madre piadosa, si os viera en la cruz, donde lo veo,
sujeta a tanto rigor? tu corazón compasivo.
   
Por los pecados del mundo, ¡Virgen de vírgenes santas!,
vio a Jesús en tan profundo llore ya con ansias tantas
tormento la dulce Madre. que el llanto dulce me sea;
Vio morir al Hijo amado   porque su pasión y muerte
que rindió desamparado tenga en mi alma de suerte
el espíritu a su Padre. que siempre sus penas vea.
   
*¡Oh dulce fuente de amor!, Haz que su cruz me enamore
hazme sentir tu dolor y que en ella viva y more
para que llore contigo. de mi fe y amor indicio;
y que, por mi Cristo amado, porque me inflame y encienda
mi corazón abrasado y contigo me defienda
más viva en Él que conmigo. en el día del juicio.
   
Y, porque a amarlo me anime Haz que me     ampare la muerte
en mi corazón imprime de Cristo, cuando en tan fuerte
las llagas que tuvo en sí. trance, vida y alma estén;
Y de tu Hijo, Señora, porque, cuando quede en calma
divide conmigo ahora el cuerpo, vaya mi alma
las que padeció por mí. a su eterna gloria. Amén.
 
ACLAMACIÓN 

R/. Aleluya, aleluya.


 
Dichosa la Virgen María, que sin morir, mereció la palma del martirio junto a la cruz del Señor. R/.

Y a ti, una espada te atravesará el alma.
Del santo Evangelio según san Lucas 2, 33-35
En aquel tiempo, el padre y la madre del niño estaban admirados de las palabras que les decía Simeón. Él los bendijo, y a María, la madre de Jesús, le anunció: "Este niño ha sido puesto para ruina y resurgimiento de muchos en Israel, como signo que provocará contradicción, para que queden al descubierto los pensamientos de todos los corazones. Y a ti, una espada te atravesará el alma".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos en esta festividad de la Virgen de los Dolores, a la que tu Hijo nos dio como madre cuando celebró en la cruz este mismo sacrificio que vamos a ofrecerte. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 P 4, 13)
Alegrémonos de participar en los sufrimientos de Cristo, para que podamos alegrarnos también el día en que venga lleno de gloria.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Tú, que nos has hecho partícipes del sacramento de nuestra redención en esta fiesta de nuestra Señora de los Dolores, ayúdanos, Señor, a aliviar los sufrimientos que Cristo sigue padeciendo en nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

javreb | 14 septiembre, 2012 at 3:22 | Categorías: Sin categoría | URL: http://wp.me/p1yNak-PB